Los rebeldes hutíes de Yemen celebraron el hundimiento del granelero Eternity C, atacado frente a Al Hodeida con misiles y una embarcación no tripulada.
El buque, operado por una naviera griega, se dirigía a Israel, lo que los hutíes justificaron como apoyo a Palestina. Cinco de los 22 tripulantes fueron rescatados, pero otros permanecen desaparecidos o retenidos, según EE.UU., que acusa a los rebeldes de secuestro.
El ataque, el segundo en 48 horas tras el hundimiento del Magic Seas, marca la reanudación de las acciones hutíes contra el tráfico marítimo en el Mar Rojo, una ruta clave para el comercio global.
Desde 2023, los hutíes, que controlan amplias zonas de Yemen, han atacado más de 100 embarcaciones, hundiendo cuatro, en respuesta al conflicto en Gaza.
La UKMTO y la UE lideran esfuerzos para rescatar a los tripulantes, mientras Israel intensifica represalias aéreas. La ofensiva hutí ha reducido el tráfico marítimo en un 50%, afectando un billón de dólares en mercancías anuales.
La comunidad internacional condena estas acciones por amenazar la navegación y agravar la crisis humanitaria en Yemen. Este incidente eleva la tensión regional y subraya la urgencia de soluciones diplomáticas para proteger vidas y estabilizar el comercio marítimo. INFOBAE