El Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Asunción recibió fondos clave para realizar cirugías cardíacas pediátricas urgentes. Sin embargo, el jefe del servicio de Cardiología y Cirugía Pediátrica, Jorge Jarolín, alertó sobre una posible reducción en el número de operaciones este año debido a limitaciones presupuestarias en la Fundación Corazoncito, encargada de gestionar estos recursos.
Jarolín detalló que el centro médico cuenta actualmente con 75 pacientes en lista de espera, de los cuales 15 eran casos urgentes. “Ayer operamos al primer niño de ese grupo, por lo que ahora quedan 14», explicó el especialista. Estas cardiopatías congénitas requieren intervención inmediata, ya que «no da tiempo para esperar”, enfatizó.
Los fondos recién transferidos provienen del Presupuesto General de la Nación (PGN) y la Fundación Corazoncito es la que recibe. «La transferencia que se hizo en estos días va a cubrir la cirugía de esos niños», aseguró.
La fundación ya había recibido el presupuesto del primer trimestre, y ahora se incorpora el del segundo. No obstante, el médico expresó preocupación por el último trimestre: «Con seguridad lo que corresponde al último trimestre ya no hay más tiempo para la transferencia. O sea que, por este año, la fundación va a recibir mucho menos fondos de lo que estábamos recibiendo y por ende, va a haber disminución de nuestro programa; se van a tratar menos niños este año».
La Fundación Corazoncito recibe anualmente G. 1.900 millones, con los cuales se operan aproximadamente 80 niños por año. Cada cirugía es de alta complejidad y representa un tratamiento curativo: «Muchos de ellos ya son tratamientos definitivos. Hay que tener en cuenta que son cirugías de alta complejidad», señaló Jarolín.
El costo base por operación oscila entre G. 30 y 40 millones solo en insumos, sin contar las variaciones en la terapia intensiva postquirúrgica.
A pesar de los desafíos, el pronóstico para los pacientes es alentador. «El pronóstico, una vez tratado, es muy bueno. Son niños que se recuperan totalmente, vuelven a la normalidad», destacó el experto.
Jarolín aclaró que no se registraron muertes por falta de operaciones este año, aunque sí hubo decesos en casos graves por complicaciones infecciosas postquirúrgicas, "difíciles de tratar".