El presidente Santiago Peña anunció medidas para proteger el bolsillo ciudadano ante el encarecimiento de la carne bovina en el mercado local. El mandatario aseguró que fortalecerá la SEDECO y la CONACOM, organismos clave para garantizar la competencia y los derechos del consumidor. Con este respaldo institucional, el Ejecutivo busca que las familias paraguayas accedan a la producción nacional de alta calidad a precios justos y competitivos.
La estrategia presidencial apunta a dotar de mayor visibilidad y poder a instituciones que, según Peña, han sido mantenidas en la sombra por intereses sectoriales. «No voy a dudar, el Estado va a estar para defender al consumidor», afirmó tajante el jefe de Estado. Esta declaración marca una postura firme frente a las distorsiones de precios, sugiriendo que el debilitamiento previo de estos entes de control no fue casualidad, sino una conveniencia para ciertos sectores.
Respecto a la dinámica de exportación y consumo, Peña citó el modelo de Chile para ilustrar la complejidad del mercado cárnico global. Sin embargo, priorizó la soberanía alimentaria al expresar su firme deseo de que el paraguayo consuma carne nacional. El impacto de esta medida promete una fiscalización más rigurosa de las cadenas de valor, evitando abusos en los puntos de venta finales y equilibrando la balanza entre el mercado interno y el comercio exterior.
Este fortalecimiento institucional se perfila como una herramienta esencial para la estabilidad económica doméstica. La intervención de SEDECO y CONACOM será determinante para asegurar que el crecimiento del sector ganadero se traduzca también en beneficios tangibles para la mesa de todos los hogares paraguayos.