En una ceremonia solemne y de profundo significado institucional ante los Capitanes Regentes de la República de San Marino, Alice Mina y Vladimiro Selva (quienes constituyen la Presidencia de la República), el Prof. Dr. Fernando Andrés Beconi Ortiz prestó juramento oficial como componente de la renovada Corte para el Trust y las Relaciones Fiduciarias.
Este acto representa un paso fundamental para la continuidad y la estabilidad de este tribunal especializado. Con la incorporación del Dr. Fernando Beconi, la Corte dota a su estructura de una vasta y valiosa trayectoria en el ámbito del derecho comercial internacional.
El Dr. Beconi asumió sus funciones junto a un selecto grupo de juristas designados para esta instancia: Luisina Ho, Federica Giardini, William John Swadling, Francesco Armando Schurr, y el Presidente del órgano, Andrea Vicari. Todos ellos, incluido el Dr. Beconi, constituyen importantes referentes académicos y profesionales con un enorme reconocimiento internacional en el sector del derecho económico, mercantil y empresarial global.
LA RELEVANCIA INTERNACIONAL DE LA CORTE
A efectos de comprender el alcance del prestigioso órgano judicial al que se incorpora el jurista, se destacan sus pilares institucionales esenciales:
Jurisdicción Especializada: Instituida en el año 2012, la Corte opera con el objetivo central de garantizar la certeza del derecho y la rapidez en la resolución de controversias vinculadas a fideicomisos (trusts) y relaciones fiduciarias.
Competencia Transnacional: Se trata de un organismo dotado de un procedimiento propio, competente para dirimir litigios que estén disciplinados por ordenamientos jurídicos diversos al de San Marino.
Respuestas Jurídicas Modernas: Durante la ceremonia de juramento, las máximas autoridades del país evidenciaron que la Corte ha consolidado un rol de "competencia especializada, equilibrio y autoridad", ofreciendo soluciones legales coherentes con la evolución del derecho internacional económico y empresarial.
La llegada del Dr. Fernando Beconi a esta alta magistratura internacional no solo ratifica su prestigio profesional, sino que sitúa su experiencia en el centro de las soluciones jurídicas más avanzadas y complejas del comercio internacional contemporáneo.
