En el marco del Conversatorio Internacional “Reintegración social en América Latina: Explorando avances y retrocesos en la Región”, organizado por la Universidad Nacional de Colombia, la Defensa Pública, a través del defensor adjunto en lo Penal, Laboral y Contencioso Administrativo, Paublino Escobar, compartió ayer los avances y retrocesos de la asistencia post penitenciaria en el Paraguay.
El profesional resaltó que de acuerdo a las normativas vigentes el más grave inconveniente que tuvo el instituto de la pena privativa de libertad no es la falta de regulación al respecto, sino la marginación social de la persona en falta, no sólo durante el cumplimiento de la condena, sino aún después de haber egresado del Establecimiento Penitenciario.
El Defensor Adjunto explicó que los efectos nocivos de la ejecución de la pena privativa de libertad no solo son para las personas privadas de libertad, sino se extiende a los familiares, que generalmente quedan en una situación grave de desamparo económico y social.
Enfatizó que el sistema penitenciario en Paraguay tiene el desafío de construir una política criminal más integral y menos punitiva, enfocada en la rehabilitación y reinserción de las personas privadas de libertad, además, de orientar con acciones en este sector y coordinar las actuaciones de las distintas entidades involucradas.
Igualmente, refirió que el fundamento de la asistencia a las personas privadas de libertad está en los fines constitucionales de la pena, pero también en el principio de igualdad y el modelo de un estado social de derecho, que obliga a promocionar la integración positiva de las personas liberadas, por lo que tiene carácter universal y de aplicación necesaria a todos los egresados, sin considerar otras circunstancias que no sean sus necesidades post penitenciarias.
En este contexto, dijo que es importante reestructurar los servicios pre y pos penitenciarios, evitando en lo posible la participación estatal absoluta como órganos contralores, permitiendo la mayor intromisión de las organizaciones no gubernamentales para este fin.
Concluyó que efectivamente se vieron más avances que retrocesos en los trabajos realizados por el Estado en lo que respecta a la asistencia post penitenciaria. “Se puede decir que es lento -muy lento- y tal vez no visible aún, pero con la ejecución y promoción de los diversos proyectos ya existentes, se espera que ese cambio pueda darse paulatinamente. Más aún, en pos de aquellas personas que aspiran salir adelante luego de años de encierro, que anhelan reintegrarse a la sociedad, y que por, sobre todo, esperan encontrar ayuda de una sociedad dispuesta a tender una mano al que necesita”, finalizó el Defensor Adjunto.